martes, 21 de agosto de 2012

Carta a Ana


Querida Ana:
 Te ofrezco mi vida, mi corazón y todas las funciones de mi cuerpo,
te entrego todas mis posesiones terrenales.

Busco tu sabiduría, tu fe y tu peso tan ligero como una pluma.
Ruego por obtener la habilidad de flotar, de bajar de peso a un solo dígito.
Ruego por mirar fijamente al espacio, temer a la comida
y verme mi imagen obesa en el espejo.
Te adorare y ruego por ser una fiel sirviente tuya hasta que la muerte nos separe.

Si te engaño y procreo con Ronald McDonald, Foster,
pizzas, o cualquier comida basura que me engorde,
me arrodillaré sobre mi baño y meteré los dedos muy adentro de la garganta
y rezaré por tu perdón.

Por favor Ana, no me deseches. Soy tan débil, lo se,
pero sólo con tu poder dentro de mi me convertirá en una mujer
que merece amor y respeto.

Te estoy rogando que no me ignores,
te lo pido con el aliento de mi sombra y mi piel pálida.
Sangro por ti, sufro dolores en las piernas, dolores de cabeza y olvidos.
Mi amor por ti me hace sentir mareada y confundida,
no se si vengo o voy.
Los hombres huyen cuando ven el amor que te tengo
y nunca regresan, pero no me impotan, todo lo que me importa es
que tu me ames.

Si te quedas conmigo, te adoraré a diario, correré kilómetros por día,
llueva, nieve, bajo el frío o el insoportable calor, 
correré del dolor y de estar asustada.
Haré mil sentadillas cada día y mentiré a mi familia sobre lo que como y cómo me siento.
Dejaré de llorar cuando sienta tus cálidos brazo a mi alrededor,
abrazando mi cuerpo que tiembla.
Ignoraré los dolores del hambre como navajas y sentiré tu fortaleza.

Hoy, renuevo nuestra amistad y me decido a serte fiel todo el año,
toda la vida.
Comenzaré cada año con 3 días de ayuno en honor a ti.
Si me das la fuerza de desvanecerme te amaré y adoraré para siempre.

Cuando finalmente me haya desvanecido para ser nada,
cuando me des el regalo de terminar esta vida tortuosa,
flotaré hacia el siguiente mundo y seré delgada y bella 
como recompensa al amor que te tuve aquí y ahora.

Sólo te pido una cosa más, por favor Ana, aléjame de este infierno,
de este mundo ASAP.
Por favor, llévame lejos de este odio por mi dolor
y permíteme ser  libre y ligera.

Siempre tuya, nadie importante.

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